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La Actitud de la Francmasonería
hacia la Política y Religión
Como se indico previamente, uno de
los Linderos más importantes, es el que nos prohíbe de participar,
como Masones, en cualquier forma de sectarismo religioso o político.
Nosotros no podemos cuestionar a los candidatos de su creencia
particular en religión o política. Nosotros no podemos discutir
tales problemas en las asambleas, y no podemos realizar ningún tipo
de actividad pública en relación con estos temas, con el nombre de
la Orden. La actitud de la Fraternidad hacia todo y cualquier tipo
de sectarismo es más que negativa. Es una violación de la Ley
Masónica escrita y está sujeta al miembro a penalidades severas.
No es difícil de entender la razón
de este Lindero. La Francmasonería está dedicada a la vida de la
Hermandad. Hermandad significa hombres con diferentes tipos de vida,
con una gran variedad de características raciales, religiosas y
opiniones políticas, han sido traídos juntos, y mantenidos juntos,
en una relación de amistad, armonía y voluntad. Prejuicios y puntos
de contención que puedan dividirnos, deberán ser evitados, si
deseamos mantener la armonía.
Aunque nosotros prohibimos el
sectarismo dentro de nuestras asambleas, la Francmasonería tiene una
actitud positiva hacia la religión y política. La Orden apoya a que
los Masones sean activos en los eventos de la comunidad, incluyendo
política. Pero, cualquier que sea su opinión o su partido, usted
debe ser un buen ciudadano, que respeta la ley, patriota, leal a los
poderes civiles, y muy eficiente en sus tareas publicas como
privadas.
Los Masones deben apoyar a su
religión propia, pero Masonería no es una religión o un substituto
de religión. La Biblia, como tu Volumen de Ley Sagrada, esta abierta
sobre el Altar en cada tenida de la Logia.
Para resumir: como Masón, usted nunca introducirá
ningún problema sectarista controversial dentro de la Orden. Usted
se adherirá a la creencia religiosa de un Ser Supremo y a la
inmortalidad del alma. Y como miembro de su comunidad, usted apoyará
las demandas de una buena ciudadanía.
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